lunes, 2 de marzo de 2015

Convocatoria de Artículos. Unidad Sociológica

La gente amiga de la Revista Unidad Sociológica tiene abierta la convocatoria para el cuarto numero de la revista: "40 años de «Vigilar y castigar». Reflexiones en torno al pensamiento de Michel Foucault y las nuevas modalidades de control social." Acá más info.


jueves, 19 de febrero de 2015

18F. UNA IMAGEN. DOS PALABRAS

Una imagen. Los paraguas. Durante algunos años estudié la protesta social en Argentina. También participé de marchas. Hay elementos que son recurrentes en las manifestaciones: bombos, pancartas, ollas gigantes con guiso, neumáticos. En particular me enfoqué en el estudio de los piquetes, y también participé de algunos de ellos. Hago memoria, consulto algunos libros, pero no recuerdo ningún piquete con paraguas. Quizás sea porque los pobres se mojan con la lluvia y ayer no había pobres. Quizás sea porque a los piquetes no van los que usan paraguas.   

Dos palabras. Impunidad. Nunca más. Entre las voces que cortaron el silencio aparecieron dos gritos: Impunidad, Nunca más. Gritos que leí en numerosos trabajos sobre protesta social. Y que también grité –no ayer, claro está-. Impunidad había en los 90 y los primeros años del siglo XXI cuando las leyes de punto final y obediencia debida y los indultos de Carlos I de Anillaco habían garantizado el no juzgamiento de militares que, durante la última dictadura militar, desaparecieron, torturaron y mataron a 30.000 personas. Hoy todos los días salen noticias sobre la investigación de la muerte de Nisman. En la dictadura nadie investigaba. En los noventa tampoco. La palabra impunidad queda grande, creo, para describir el caso Nisman.

En castellano rioplatense Nunca más se escribe con mayúsculas y expresa un total rechazo a los golpes militares, a la política de persecución, secuestro y tortura de militantes que luchaban por un mundo mejor en el que no existieran los pobres –o al menos usaran paraguas-. Nunca más se escribe con mayúsculas porque es un nombre propio, el nombre le dimos al repudio a lo sucedido entre 1976-1983. Tomando cualquier hipótesis sobre la muerte de Nisman, incluso la más horrible, teniendo la pero concepción del gobierno de Cristina Fernández, apelar el Nunca más también les queda grande. 


              

Tengo mucho aprecio por varios conocidos que estaban debajo de esos paraguas. También mucho rechazo a los funcionarios judiciales que convocaron, y a los políticos profesionales que asistieron. De todos modos hoy la sensación es otra. Se vincula con esas palabras, impunidad y Nunca más. Que no tienen dueño, pero a la vez siento que no se las quiero prestar. No para esto.  

martes, 17 de febrero de 2015

18F: No con ellos y ellas. No en silencio

Tal como sucede con las acciones individuales, nunca es sencillo desentrañar el sentido que tienen las acciones colectivas. En el marco de estas dificultades, si asumimos que Nisman simplemente se suicidó el 18F carece de sentido: no queda claro por qué tomar el espacio público ante una decisión privada de dejar de ser. Sin embargo, intentando leer la convocatoria al 18F a su mejor luz y con las mejores intenciones, el único modo de pensar que tiene sentido es asumiendo que la muerte de Nisman fue un asesinato o un suicido inducido directa o indirectamente por el gobierno. El 18F solamente tiene sentido si se considera la muerte de Nisman como un caso de violencia institucional. Pero si esto es así, habría que plantear algunas dudas sobre los protagonistas de la convocatoria y sobre el modo de manifestarse.



Un primer interrogante que se nos hace presente se vincula con los sujetos que convocan a la marcha: ¿Cómo es posible que algunos fiscales –que se presentan mediáticamente como “los fiscales”- que son los encargados de desarrollar las investigaciones, marchan exigiendo una investigación? De todos modos esta no es la pregunta correcta puesto que si asumimos que se trata de un caso de violencia institucional contra un fiscal, es muy esperable una respuesta corporativa como esta. Por ello la pregunta clave es ¿Por qué marchar con ellos? Entre los fiscales que convocan se encuentran Germán Moldes y Raúl Plee, acusados de obstaculizar la investigación del encubrimiento de la causa AMIA. Es cierto que cuando se convoca a una marcha podemos estar frente a algún organizador con prontuario que queda balanceado con grandes referentes morales que aporten luz en la oscuridad, pero en este caso cabe preguntarse si alguno de los fiscales que convoca logra limpiar las manchas antes mencionadas. Además, es importante tener presente que de la marcha participarán personajes políticos como Cecilia Pando, Mauricio Macri o Sergio Massa. La primera defiende a los militares responsables de los delitos más atroces, el segundo había creado la UCEP para usarla como fuerza de choque y luego envió la Policía Metropolitana para golpear a los médicos y enfermos del Borda, y el tercero tiene un claro discurso de mano dura. Con muchas diferencias, los tres apuestan por incrementar la violencia institucional contra la que supuestamente levanta esta marcha.

Preguntarse quiénes convocan o con quién marcharemos no es un dato menor, y la recomendación no sería no marchar, sino no marchar con ellos y ellas. En las conmemoraciones del 24 de marzo se organizan no una sino dos marchas a Plaza de Mayo, convocadas por sectores y personajes políticos distintos. Lo mismo sucedía con las conmemoraciones de las muertes del 19 y 20 de diciembre del 2001. Quizás ante la muerte de Nisman tenga sentido marchar, pero no con ellos y ellas.
En segundo lugar, si usted sale a manifestarse porque cree que estamos en un caso de violencia institucional me gustaría verlo en esas calles y plazas ante otros episodios inscriptos en la misma lógica, como los casos de represión de la protesta social o el gatillo fácil. Curiosamente el 24 de enero, en Villa Rumipal, Ismael Sosa desapareció después de algunos “incidentes” con la policía y días más tarde su cuerpo apareció flotando en un embalse. Se trata de un posible caso de violencia institucional, pero al parecer no merece un 24F.

Un párrafo aparte merece la politización de la marcha, y el silencio que se predica de ella. Afirmar que la marcha se encuentra politizada no tiene una carga valorativa negativa, sino que se trata de un sinceramiento. Es una perogrullada afirmar que si los fiscales convocan a tomar las calles estamos frente a un acto político. De todos modos, e irónicamente, estamos frente a un modo se hacer política bien propio de las estructuras judiciales: una política que se juega en silencio. Es esperable que los fiscales convoquen al silencio porque están acostumbrados a las penumbras de las estructuras judiciales en Argentina, y porque su modo de hacer política no discute en el espacio público. También es esperable que eviten realizar una manifestación de principios, puesto que muy probablemente se vuelva contra ellos y ellas. De todos modos, en un contexto en el cual la muerte de Nisman disparó el debate sobre los servicios de inteligencia, resulta paradójico salir a las calles no para exigir a gritos reformas bien profundas y democráticas, sino para anular el debate y pedir silencio –con todo lo que implica estar en silencio con ellas y ellos-.


Leído a su mejor luz y con las mejores intenciones el 18F solamente sólo tiene sentido si se puede caracterizar la muerte de Nisman como un caso de violencia institucional. Sin embargo, ese sentido se diluye si se marcha con ellos, si se olvidan los restantes casos de violencia institucional, y si ante la urgencia de un debate por la reformulación de los servicios de inteligencia la mejor idea que llamarse a silencio.              

martes, 3 de febrero de 2015

Convocatoria/ Call for Papers. Sociedad Chilena de Filosofía Jurídica y Social

El colega y amigo chileno Luis Villavicencio nos informa sobre la Convocatoria de trabajos para el Anuario de la Sociedad Chilena de Filosofía Jurídica y Social. Acá la convocatoria con las normas editoriales, y acá y acá las páginas de la Sociedad.
 

viernes, 30 de enero de 2015

Curso: Michel Foucault, el derecho y el poder

CURSO: MICHEL FOUCAULT, EL DERECHO Y EL PODER
Comisión 820. Marzo/Abril. Miércoles 17.00 a 20.00 hs
Facultad de Derecho (UBA)
PROFESOR: MAURO BENENTE (maurobenente@yahoo.com)


El cronograma es tentativo, abierto a que lxs estudiantes propongan otro tipo de bibliografía, otras discusiones alrededor de la obra y de los problemas abordados por Foucault, y que preparen alguno de los textos para ser expuestos en alguna de las reuniones. Los únicos textos que no se pueden exponer son los escritos por el docente, que solamente pueden ser criticados. Se pueden hacer las propuestas de cambio de lecturas y de temas en cualquier momento de la cursada.  
Nada es obligatorio. La oportunidad está abierta. 



CRONOGRAMA 2014 (para el 2015 será levemente modificado)
1° Reunión
  • Presentación del docente y de lxs estudiantes. Discusión sobre el programa, la modalidad de trabajo y el sistema de evaluación.
  • Breve biografía de Foucault. Presentación general de su obra.     
  • Breve repaso de la historia de la teoría política, con especial énfasis en la teoría política moderna.

2° Reunión
  • El orden del discurso y el orden del discurso judicial
FOUCAULT, Michel, El orden del discurso, Barcelona Tusquets, 2004.
BENENTE, Mauro, RAMALLO, María de los Ángeles, UNGER, Juan León, “El orden del discurso judicial. Voces y democracia en el fallo «Clarín»”, Revista En Letra, n° 2, Buenos Aires. Disponible en https://enletra.files.wordpress.com/2014/08/en-letra-2-2014-08.pdf

  • La destrucción de la metafísica, los valores y el sujeto en la obra de Nietzsche.
NIETZSCHE, Friedrich Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, Madrid: Tecnos, 1998.
            La ciencia jovial: “110. Origen del conocimiento”; “125. El hombre frenético”; “354. Acerca del genio de la especie”
            El ocaso de los ídolos: “Cómo el mundo verdadero acabó convirtiéndose en fábula” y “La razón en filosofía.”
            Genealogía de la moral: Tratado I, parágrafo 13. (Los trabajos de Nietzsche no están en formato digital).
FOUCAULT, Michel, “Nietzsche, la genealogía, la historia”, Microfísica del poder, Valencia, La Piqueta, 1992. (No está en formato digital)
La verdad y las formas jurídicas (trad. de Enrique Lynch), Barcelona, 2003. Conferencia I “Nietzsche y su crítica al conocimiento.” (no hay versión digital)


3° Reunión
  • El poder disciplinario. La comparación con el modelo soberano.
FOUCAULT, Michel, La verdad y las formas jurídicas (trad. de Enrique Lynch), Barcelona, 2003. Conferencia IV “La sociedad disciplinaria y la exclusión.” (no hay versión digital) 
            El poder psiquiátrico (trad. de Horacio Pons). Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2007. Clase del 21 de noviembre de 1973.
Vigilar y castigar (trad. de Aurelio Garzón del Camino), Bs. As., Siglo XXI, 2002. Cáps. “El cuerpo de los condenados”, “La resonancia de los suplicios” (solamente pp. 62-70 [digital, 47-53]), “El castigo generalizado” (solamente pp. 77-93 [digital 58-71]), “Los cuerpos dóciles” (solamente pp. 139-145 [107-112]). “El panoptismo”.
  • Críticas a los desarrollos de Foucault sobre el castigo y el poder
GARLAND, David, Castigo y sociedad moderna, Siglo XXI, Cap. 7 “Más allá de la perspectiva de poder. Crítica a la interpretación del castigo de Foucault.”

  • El rechazo a la teoría jurídico-política de la soberanía o representación jurídica del poder:
FOUCAULT, Michel, Defender la sociedad (trad. de Horacio Pons), Bs. As., 2000. Clases del 7 y del 14 de enero de 1976.
BENENTE, Mauro, et. al. “Poder, Estado y Derechos Humanos en la jurisprudencia de la Corte Interamericana. Algunas sospechas desde una mirada foucaulteana”, Revista de derecho público, Infojus, nro.6, Buenos Aires, 2013, pp. 257-278.  
Complementaria
Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber (trad. de Ulises Guiñazú), Buenos Aires, Siglo XXI, 2007, “La apuesta”.

  • La noción de biopolítica
Principal
FOUCAULT, Michel, Defender la sociedad (trad. de Horacio Pons), Bs. As., 2000. Clase del 17 de marzo de 1976.
Complementaria
FOUCAULT, Michel, Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber (trad. de Ulises Guiñazú), Buenos Aires, Siglo XXI, 2007. Cáp. V “Derecho de muerte y poder sobre la vida.”

4° Reunión  
  • Biopolítica y derecho en Giorgio Agamben (los textos de Agamben y Castro no están en formato digital)
CASTRO, Edgardo, Giorgio Agamben. Una arqueología de la potencia, Bs. As., Unsam-Baudino, 2008. Cap. II “Soberanía y excepción.” (no está en formato digital)
AGAMBEN, Giorgio, Homo sacer I. El poder soberano y la nuda vida (trad. de Antonio Gimeno Cuspinera), Valencia, Pre-textos. “Introducción”. (no está en formato digital)
            Estado de excepción. Homo sacer II,1, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2004. “Gigantomaquía en torno a un vacío”, pp. 103-121 (no está en formato digital).
BENJAMIN, Walter “Para una crítica de la violencia”, en Iluminaciones IV. Para una crítica de la violencia y otros ensayos, Madrid, Taurus, 1991.  
BENENTE, Mauro “Rechazo y recuperación de la soberanía. Notas sobre Foucault y Agamben” en Revista Res publica, nº 28, Ediciones de la Universidad Complutense de Madrid, pp. 9-33. Disponible en http://www.saavedrafajardo.org/Archivos/01BENENTE.pdf

  • Poder disciplinario, biopolítica y derecho
BENENTE, Mauro. “Una lectura de Foucault’ s Law” en Revista Pensamento Plural, año 6, n° 11, Universidad Federal de Pelotas (Brasil), junio-diciembre de 2012, pp. 187-195. Disponible en http://pensamentoplural.ufpel.edu.br/edicoes/11/09.pdf
“Poder disciplinario y derecho en Michel Foucault. Notas críticas” Estudios Socio-Jurídicos, 16 (2), Universidad del Rosario, Bogotá, julio-diciembre 2014, pp. 213-242. http://revistas.urosario.edu.co/index.php/sociojuridicos/article/view/2542/2525


5° Reunión  
  • Breve introducción a la obra de Marx y críticas al desarrollo del poder disciplinario desde el marxismo. 
MARX, Karl, ENGELS, Friedrich, Manifiesto comunista, Madrid, Debate, cáp. 1 (no hay versión digital)
MARX, Karl, Contribución a la crítica de la economía política, México DF, Siglo XXI, “Prefacio”.  (no hay versión digital)
El poder disciplinario y el marxismo:
LEGRAND, Stéphane “El marxismo olvidado de Foucault” (trad. de Heber Cardoso) en AA. VV., Marx y Foucault, Nueva Visión, 2006 (no hay versión digital)  
FINE, Bob, “Las luchas contra la disciplina: La teoría y la política de Michel Foucault” en TARCUS, Horacio, Disparen sobre Foucault. Buenos Aires: El cielo por asalto, 1993.

  • La noción de ideología en la obra de Althusser. Las críticas de Michel Foucault a la ideología.  
ALTHUSSER, Louis, Ideologías y aparatos ideológicos del Estado, Buenos Aires, Nueva Visión, 1988 (no está en formato digital)
FOUCAULT, Michel, La verdad y las formas jurídicas (trad. de Enrique Lynch), Barcelona, 2003. Conferencia I “Nietzsche y su crítica al conocimiento”. No está en formato digital
 “Verdad y poder”, en Estrategias del poder. Obras esenciales, Barcelona: Paidós, 1999. También en Microfísica del poder, Madrid: La piqueta, 1992. Es una entrevista que no está en Dits et écrits, en donde hay una versión más larga de lo que parece ser la misma entrevista.      

6° Reunión  
  • Gubernamentalidad
Principal
FOUCAULT, Michel, Seguridad, territorio, población (Trad. de Horacio Pons), Bs. As., Fondo de Cultura Económica. Clases del 1º (solamente a partir de la conceptualización de gubernamentalidad, pp. 135 y ss.) y del 8 de febrero.
DE MARINIS, Pablo, “Gobierno, gubernamentalidad, Foucault y los anglofoucaulteanos”, en RAMOS TORRE, R., GARCÍA SELGÁS, Fernando (Eds.), Globalización, riesgo, flexibilidad, Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas, 1999. 
VALVERDE, Mariana, LEVI, Ron, “Gobernando la comunidad, gobernando a través de la comunidad”, Revista Delito y Sociedad, 22, Buenos Aires-Santa Fe, 2006.        
  • Liberalismo y neoliberalismo. El sujeto como empresario de sí mismo. Teoría del capital humano.
CASTRO GÓMEZ, Santiago, Historia de la gubernamentalidad. Razón de Estado, liberalismo y neoliberalismo en Michel Foucault. Bogotá: Siglo del Hombre Editores-Pontificia Universidad Javeriana-Instituto Pensar, 2010, Cáps. IV “Vivir peligrosamente” y V “Empresarios de sí mismos”
CASTRO ORELLANA, Rodrigo, “El dispositivo de la libertad”, Intersticios, nº 32, 2010.
DELEUZE, Gilles, “«Post-Scriptum» sobre las sociedades de control” (trad. de José Luis Pardo) en Conversaciones, Valencia, Pre-Textos, 1996.
LAZZARATO, Maurizio, La fábrica del hombre endeudado¸ Buenos Aires, Amorrortu, 2004, pp. 9-42 (no está en formato digital).  
BENENTE, Mauro. Liberalismo y neoliberalismo en el proceso constituyente boliviano. Una mirada desde la gubernamentalidad (borrador muy precario).

7° Reunión  
  • La crítica. La modernidad como actitud:
FOUCAULT, Michel “Qué es la crítica? [Crítica y Aufklärung]” en Daimon-Revista de Filosofía, nº 11, 1995.
“¿Qué es la ilustración?” (trad. de Ángel Gabilondo) en Estética, ética, hermenéutica, Barcelona: Paidós
  • Las prácticas de sí y el cuidado de sí como resistencia:
FOUCAULT,             Michel “Introducción” en Historia de la sexualidad II. El uso de los placeres (trad. de Martí Soler), México D.F., Siglo XXI, 1999 (no hay versión digital)
GROS, Frédéric “Situación del curso” en FOUCAULT, Michel, Hermenéutica del sujeto. Curso en el Collège de France (1981-1982) (Trad. de Horacio Pons), Bs. As., Fondo de Cultura Económica, 2006. (no hay versión digital)   
FOUCAULT, Michel, “La ética del cuidado de sí como práctica de la libertad” (Trad. de Ángel Gabilondo) en Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales III, Bs. As. Paidós, 1999. 
CASTRO ORELLANA, Rodrigo, Ética para un rostro de arena: Michel Foucault y el cuidado de la libertad, Tesis doctoral, Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, 2004, Cáp. VIII “La vida como obra de arte” y Cáp. X “La ética de la resistencia”

  • Dudas sobre el cuidado de sí como resistencia
NEGRI, Antonio, HARDT, Michael, Imperio (trad. de Alcira Bixio), Buenos Aires: Paidós, 2002, Cap. VII “Síntomas de la transición” (no está en formato digital)
BENENTE, Mauro “Poder, ética y sujeto en Michel Foucault. Dudas sobre el cuidado de sí como práctica de resistencia” en MARTYNIUK, C. Y SECCHIA, O. (Coords.): Crítica y estilos de insumisión. En compañía de Ludwig Wittgenstein, Michel Foucault y Cornelia Vismann, Buenos Aires, Prometeo, 2014.
BUTLER Judith “¿Qué es la crítica? Un ensayo sobre la virtud en Foucault” en AA.VV., Producción cultural y prácticas instituyentes, Madrid: Traficante de sueños, 2008.

Final


martes, 27 de enero de 2015

Reforma a los Servicios de Inteligencia. Los tiempos políticos.

El control remoto de mi pequeña y vieja caja boba tiene pedido de captura por lo que escuche la cadena oficial por la radio. Antes de mencionar algunos puntos del discurso, quiero aludir a una ingrata sorpresa: al finalizar el discurso leo varias quejas porque la presidenta decidió lucir la silla de ruedas –imagen que desconocía-, pero pocas menciones al contenido del discurso. ¿Se han puesto a pensar por qué se focalizan más en las imágenes que en las palabras? ¿Nunca se preguntaron por qué identifican sus preferencias más con colores –amarillo y naranja- que con opiniones y posicionamientos?



Sobre el proyecto de ley por el momento no tengo mucho para decir no solamente porque todavía no se conoce sino porque se trata de una materia con la que no me siento muy cómodo. Sin embargo estamos frente a un interesante desafío porque se avecina un intento de discutir democráticamente una institución que poder definición es incompatible con la democracia: tiene agentes, gastos e información reservada recolectada de modo poco sensato.

Más allá de lo anterior me interesa detenerme en los tiempos de la política. Si efectivamente la muerte de Nisman –y quizás otras muertes de las que no tenemos noticias- se explican por una interna de los servicios de inteligencia, efectivamente esta reforma llega tarde. Aunque llega, y ese no es un dato menor. Cierto discurso de tinte liberal, que piensa la política por fuera de los procesos históricos y la existencia de grupos de presión, acusó rápidamente al gobierno por no haber reformado antes los servicios. Sin embargo creo que este discurso debe ser profundizado:

1- Llevar adelante una reforma de las agencias de inteligencia no es una decisión política que pueda implementarse en cualquier circunstancia, sino que hay que buscar el momento político adecuado. Aquí efectivamente falló el kirchnerismo. El gobierno no buscó el momento, sino que le llegó de un modo trágico. El gobierno no trató de crear una correlación de fuerzas favorable, una movilización social capaz de apoyar y defender los cimbronazos que seguramente traen este tipo de reformas.  

2- Efectivamente el gobierno no ha creado esta correlación de fuerzas necesarias, no ha creado un poder popular sobre el que apoyarse para realizar estas reformas en momentos no trágicos, pero tampoco lo ha hecho la oposición. La única capacidad de movilización que gran parte de la oposición posee es la de concurrir a los programas de televisión para saciar las ansias de un culto a la imagen que tapa los oídos. Con nula capacidad de crear una correlación de fuerzas favorables, la oposición ha creado unas planillas para que “la gente” firme en contra del nuevo código penal o una supuesta reforma constitucional, o ha apoyado (ni siquiera logró direccionar) los amontonamientos esporádicos en contra de la compra de dólares, la salud de la república y la inseguridad.

3- Ni el gobierno ni la oposición han creado el momento para reformar los servicios de inteligencia, y ambos son responsables por ello. Sin embargo cuando la tragedia configuró un posible momento político, las reacciones no fueron similares. Al día siguiente de la muerte de Nisman, la oposición (excepto el FIT) se situó frente a las cámaras, tomó el guion de una película pornográfica, realizó las poses esperadas, pero no levantó la bandera de la reforma de los servicios. Tras una serie de epístolas algo desordenadas, y algunas poses esperables, ayer el gobierno reaccionó de modo distinto y anunció una reforma de los servicios.


martes, 20 de enero de 2015

¿Está seguro que usted es Nisman?

Ayer tenía ganas de escribir algo sensato sobre la muerte del fiscal Nisman, pero me parecía que lo único sensato era el silencio. Hoy creo que se puede intentar balbucear algo sobre lo sucedido ayer a partir de la noticia de su muerte. Sobre su muerte creo que lo mejor es mantener silencio.

Durante la mañana y las primeras horas del mediodía los medios de comunicación profesaban lo obvio: se trata de un hecho muy grave, hay que investigar lo sucedido, el gobierno debe despejar las dudas, hay que guardar las supuestas pruebas de Nisman sobre el encubrimiento de la causa AMIA. Macri y Massa también se calzaron el traje de profetas de lo obvio, y luego de entrenar sus mejores caras de preocupados, repitieron lo mismo que exigían los medios: la gravedad, la investigación, las dudas repitiendo las mismas palabras: gravedad, investigación, dudas, pruebas. Mientras tanto los medios exigían que Cristina Fernández apareciera en la escena del circo para realizar más o menos las mismas piruetas.



Por la noche, casi a la misma hora en que Cristina hizo circular una carta no muy afortunada, irrumpió algo que no esperaba: algunas esquinas y algunas plazas se colmaron con individuos con carteles y proclamas que rezaban: “Yo soy Nisman.” Sobre esto quisiera detenerme, puesto que me ha costado decodificarlo.   

En primer lugar no creo que el “Yo soy Nisman” sea un reconocimiento a su labor como fiscal de la causa Amia puesto que dudo que quienes se manifestaron estuvieran al tanto de las 260.000 páginas (fojas) que tiene el voluminoso expediente. Tampoco creo que sea un reconocimiento por la denuncia contra la Presidenta, puesto que nadie ha leído las 350 páginas de la denuncia. Según intuyo, pero con muchas dudas, el “Yo soy Nisman” se inscribe en una sospecha hacia el gobierno. De hecho, creo que una buena parte de quienes que se manifestaron ya eran opositores antes de la muerte de Nisman.

A horas de la noche la fiscal del caso ya había sostenido que no había una tercera persona en la escena del crimen, pero me parece muy interesante que parte de la población descrea de los relatos judiciales y siga sospechando del gobierno. Sin embargo, sobre este punto, me interesa detenerme en tres puntos:
1- Si usted cree que Nisman se suicidó por las respuestas gubernamentales frente a la denuncia, debería saber dos cosas: 1- Por un lado es esperable que ante una acusación se enuncie una defensa. “Si usted es Nisman” debería saber esto;  2- Por otro lado el debate con acusaciones cruzadas forma parte de la política. Si usted sale a la calle por su compromiso con su país debería saber de qué se trata la política;    
2- Si usted cree que a Nisman lo mataron los servicios de inteligencia, o se suicidó por presiones de los servicios, y culpa al gobierno por no haber democratizado a los servicios, debería saber dos cosas: 1- Por un lado estamos de acuerdo en que el gobierno –ni este ni ningún otro de la recuperación de la democracia- no ha democratizado los servicios de inteligencia pero; 2- Tenga en claro que la democratización de estos servicios no se hace con el diálogo republicano que usted tanto pregona. Meterse con los servicios no es tan sencillo, y quizás puede traer consecuencias tan terribles como las de Nisman.
3- Si usted cree que a Nisman lo mató el gobierno tenga en claro lo siguiente: 1- El pasado no se puede conocer, pero a partir de ciertas medidas es posible construir un relato más o menos plausible. “Si usted es Nisman” sepa que Nisman era fiscal y si trabajaba bien no construía esos relatos escuchando a los profetas de lo obvio, ni (solamente) a partir de supuestos y prejuicios que estaban en su cabeza. Nisman no hubiera salido a ninguna plaza pensando que un gobierno había matado un fiscal porque todavía no tenía pruebas para sustentarlo; 2- Si a Nisman lo mató el gobierno, entiendo que usted salió a repudiar un acto de violencia institucional. En ese caso me gustaría verlo en esas calles y plazas ante otros episodios de violencia institucional como la represión de la protesta social  o el gatillo fácil.        

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿está seguro que usted es Nisman?

Más que la noción de conciencia de lo que uno es (“conciencia de clase” de cierto marxismo), me atrae la corrección de ranceriana de una conciencia de lo que uno puede dejar de ser y llegar a ser, pero aquí quisiera recordar que en algún trabajo Gramsci sostenía que buena parte de las rebeliones y manifestaciones son protagonizadas por sectores populares, pero la clave era si tenían conciencia de la dirección política de esas manifestaciones. La manifestación de ayer no fue protagonizada por los sectores populares. La manifestación de ayer no tuvo una dirección política visible, pero quizás los profetas de lo obvio estuvieron en su configuración.